Penitenciario

EXPERTOS EN DERECHO PENITENCIARIO

En el ámbito penitenciario, los abogados de POZO ABOGADOS & ASOCIADOS somos conscientes de lo que supone para una persona ser privada de su libertad al aplicarle una pena de prisión.

Es por ello, por lo que contamos con un equipo de expertos en Derecho Penitenciario totalmente implicado en la situaciones ante las que se enfrenta tanto la persona que va estar o está en prisión, como las de su sus familiares, los cuales se encuentran del mismo modo privados del penado.

Nuestro Despacho de Abogados en Granada es especialista en todos los casos relacionados con penas de privación de libertad, ya sean en situación de preventivo, como de condenado, pues contamos con UN SERVICIO DE ASISTENCIA ESPECIALIZADA, DISPONIBLE LAS 24 HORAS, EN CASO DE URGENCIAS.

Las especiales circunstancias que derivan de estar en prisión nos llevan a ofrecer nuestros servicios de una forma ininterrumpida y continua, tanto en el centro penitenciario, como en nuestro despacho situado en la ciudad de Granada.

Nuestra filosofía profesional se centra en la mayor eficacia en la defensa de nuestros clientes, ya que una buena defensa se traduce en beneficios penitenciarios, como son los permisos de salida, las progresiones en grado o la libertad condicional, entre otros.
En el Despacho de Abogados POZO ABOGADOS & ASOCIADOS otorgamos una gran importancia a tratar de obtener dichos beneficios penitenciarios, pues el objetivo de nuestros especialistas en Derecho Penitenciario es que nuestros clientes pasen el mínimo tiempo posible en prisión.

Más importante que el delito que se le imputa, es el abogado que le defiende.

Pozo Abogados & Asociados

ÁREAS DE ACTUACIÓN

Clasificación en grado

Cuando una persona ingresa en prisión, le corresponde a la Junta de Tratamiento, tras el estudio del interno, establecer la Propuesta de Clasificación en Grado del mismo, que será estudiada por el Centro Directivo, quien en los dos meses siguientes, deberá dictar una Resolución sobre la Clasificación en Grado del interno, plazo que puede ser ampliado hasta dos meses más en caso de que fuera necesaria una evaluación más a largo plazo del comportamiento del interno.

Una vez realizada la clasificación en grado se deberá de notificar al interno, quien, en el caso de no estar de acuerdo con la misma, puede acudir en vía de recurso ante el Juez de Vigilancia Penitenciaria.

El régimen penitenciario se compone de tres grados de internamiento que clasifican a los penados en función del delito cometido atendiendo a las características propias de cada persona. Esto es así porque nuestro sistema de internamiento penitenciario, se basa en el sistema de individualización científica, es decir, que se establece un estudio de las características de cada persona que ingresa en prisión con el fin de adaptar la pena a la persona. 

Los grados de clasificación en régimen penitenciario son:

Primer Grado, es el más restrictivo, ya que, el internamiento se lleva a cabo en régimen cerrado con medidas de seguridad muy especiales. Está destinado a aquellas personas que presenten un mayor nivel de peligrosidad e inadaptación manifiesta en relación con las normas de convivencia del centro. A la hora de clasificar a una persona en primer grado o régimen cerrado, adquiere un gran protagonismo el delito por el que ha sido condenado, así como la naturaleza de los delitos cometidos a lo largo de su historial delictivo.

Segundo Grado. También denominado régimen ordinario:  Constituye el grado de internamiento más común, dentro de los regímenes penitenciarios, ya que dentro de él se enmarcan a aquellos penados cuyas circunstancias personales y penitenciarias se corresponden con la adaptación y la normal convivencia en el centro. Pero, aunque se den estos requisitos, los internos clasificados en este grado, no se encuentran preparados para vivir en régimen de semilibertad.

Tercer Grado, o régimen abierto, es el grado menos restrictivo: Este grado se aplica a aquellos penados, los cuales se consideran capacitados para llevar una vida en régimen de semilibertad, ya que cumplen con todos los requisitos penitenciarios y personales para llevar una vida en sociedad.

Cabe destacar la inexistencia de controles rígidos, pues se centra en la responsabilidad otorgada al interno a través de la confianza.

Aquellos internos clasificados en tercer grado tienen la obligación de pasar en prisión, como mínimo, ocho horas al día, que, en caso de que el interno acepte voluntariamente su control fuera del centro a través de dispositivos telemáticos, no tendrá que cumplir ese mínimo de horas en el centro.

El tiempo que el interno pase fuera de prisión, generalmente durante el día, estará destinado a la realización de actividades cuya finalidad sea su integración social.

En función de los factores negativos predisponentes en el interno, podemos encontrar diversos centros:

  • Secciones abiertas.
  • Centros abiertos o de inserción social.
  • Unidades dependientes.
  • Unidades extrapenitenciarias.

Revisión de la calificación de los grados penitenciarios

Nuestro sistema penitenciario se basa en el sistema de individualización científica, es decir, que en función de la evolución del interno, este podrá progresar o regresar en grado, dado ninguna clasificación se hace de manera definitiva.

La Junta de Tratamiento lleva a cabo revisiones cada seis meses en el caso de penado que se encuentren clasificados en segundo o tercer régimen, y cada tres meses en el caso de que se encuentren en primer régimen de internamiento. 

Progresión en grado: es un derecho de los internos. Se otorga cuando se da una evolución favorable del penado en cuanto a su situación personal y su adaptación a la vida en común, así como cuando se aprecia una modificación positiva de los factores predisponentes al delito.

La progresión en grado conlleva el otorgamiento de mayores responsabilidades a los internos, en relación con la atribución de mayores márgenes de libertad, con la finalidad de que el interno se adapte plenamente a la vida en sociedad.

Solicitud de tercer grado y recursos contra su denegación

En POZO ABOGADOS & ASOCIADOS tramitamos su solicitud para acceder a tercer grado y, en caso de que ésta sea denegada recurriremos al respecto, puesto que si el penado cumple los requisitos para ello, le corresponde progresar por derecho.

Permisos ordinarios y extraordinarios

En el ámbito penitenciario sabemos que las comunicaciones con el exterior son de vital importancia  por lo que nos encargamos de realizar todas aquellas acciones jurídicas necesarias para tratar de conseguir los permisos de salida de aquellos internos a los que le sean por derecho.

Se pueden otorgar dos tipos de permisos:

  • Permisos Ordinarios.
  • Permisos extraordinarios (responden a criterios de humanidad).

Una vez realizada la clasificación en grado se deberá de notificar al interno, quien, en el caso de no estar de acuerdo con la misma, puede acudir en vía de recurso ante el Juez de Vigilancia Penitenciaria.

El régimen penitenciario se compone de tres grados de internamiento que clasifican a los penados en función del delito cometido atendiendo a las características propias de cada persona. Esto es así porque nuestro sistema de internamiento penitenciario, se basa en el sistema de individualización científica, es decir, que se establece un estudio de las características de cada persona que ingresa en prisión con el fin de adaptar la pena a la persona. 

Los grados de clasificación en régimen penitenciario son:

Primer Grado, es el más restrictivo, ya que, el internamiento se lleva a cabo en régimen cerrado con medidas de seguridad muy especiales. Está destinado a aquellas personas que presenten un mayor nivel de peligrosidad e inadaptación manifiesta en relación con las normas de convivencia del centro. A la hora de clasificar a una persona en primer grado o régimen cerrado, adquiere un gran protagonismo el delito por el que ha sido condenado, así como la naturaleza de los delitos cometidos a lo largo de su historial delictivo.

Segundo Grado. También denominado régimen ordinario:  Constituye el grado de internamiento más común, dentro de los regímenes penitenciarios, ya que dentro de él se enmarcan a aquellos penados cuyas circunstancias personales y penitenciarias se corresponden con la adaptación y la normal convivencia en el centro. Pero, aunque se den estos requisitos, los internos clasificados en este grado, no se encuentran preparados para vivir en régimen de semilibertad.

Tercer Grado, o régimen abierto, es el grado menos restrictivo: Este grado se aplica a aquellos penados, los cuales se consideran capacitados para llevar una vida en régimen de semilibertad, ya que cumplen con todos los requisitos penitenciarios y personales para llevar una vida en sociedad.

Cabe destacar la inexistencia de controles rígidos, pues se centra en la responsabilidad otorgada al interno a través de la confianza.

Aquellos internos clasificados en tercer grado tienen la obligación de pasar en prisión, como mínimo, ocho horas al día, que, en caso de que el interno acepte voluntariamente su control fuera del centro a través de dispositivos telemáticos, no tendrá que cumplir ese mínimo de horas en el centro.

El tiempo que el interno pase fuera de prisión, generalmente durante el día, estará destinado a la realización de actividades cuya finalidad sea su integración social.

En función de los factores negativos predisponentes en el interno, podemos encontrar diversos centros:

  • Secciones abiertas.
  • Centros abiertos o de inserción social.
  • Unidades dependientes.
  • Unidades extrapenitenciarias.

Régimen de visitas

El régimen penitenciario permite a los internos comunicarse periódicamente con familiares y amigos, así como comunicarse con ellos mediante cartas escritas y llamadas telefónicas.

Asistencias y visitas al centro

A todo penado le tiene que ser garantizado el derecho de defensa. Por ello en POZO ABOGADOS & ASOCIADOS realizamos visitas periódicas al centro penitenciario, porque nos preocupa la situación de los penados a los que representamos.

Nos desplazamos al centro penitenciario cuando el interno necesite de nuestra asistencia, cuando necesite de nuestra ayuda o para informarnos sobre su situación en el centro o informarse sobre el exterior. 

Régimen de ficheros de esepcial seguimiento (FIES)

Consiste en una serie de medidas utilizadas por la Administración penitenciaria consistentes en un mayor control y vigilancia, según el tipo de delito que cometió o su trayectoria penitenciaria.

Obtención de beneficios penitenciarios y libertad condicional

Los beneficios penitenciarios Son instrumentos de vital importancia para el recluso, ya que con ellos el penado podrá disfrutar de la libertad antes de que se extinga la totalidad de la pena.

Responden a las exigencias de la individualización de la pena en atención a la concurrencia de factores positivos en la evolución del interno, encaminados a conseguir su reeducación y reinserción social como fin primordial de la pena privativa de libertad (buena conducta, trabajo, participación en actividades de reeducación y reinserción social).

Por tanto, la participación del interno en las actividades de tratamiento va a ayudar a que se le concedan la libertad condicional y los beneficios penitenciarios. 

  • Libertad condicional: es la suspensión de la ejecución de la pena de prisión, cuando se dan una serie de requisitos en el penado:
  1. Clasificación en tercer grado de tratamiento penitenciario.
  2. Tener cumplidas ¾ partes de la condena impuesta.
  3. Que haya tenido buena conducta dentro de la institución penitenciaria y exista un pronóstico individualizado y favorable de reinserción social.
  4. Tener satisfecha la responsabilidad civil derivada del delito.

Si el interno cumple con todos estos requisitos, en POZO ABOGADOS & ASOCIADOS le ayudaremos a tramitar la solicitud de la Libertad Provisional, la cual será valorada por el Juez de Vigilancia Penitenciaria atendiendo a la personalidad del penado, sus antecedentes, las circunstancias del delito, los bienes jurídicos que podrían verse afectados si ese sujeto vuelve a cometer un hecho delictivo, la conducta del sujeto durante el cumplimiento de la pena, las circunstancias familiares y sociales, los efectos que se pueden esperar de la suspensión de la condena y las medidas que a lo mejor va a ser necesario imponer al sujeto.

Recursos ante el Juez de vigilancia penitenciaria

En nuestro despacho llevamos a cabo todo tipo de recursos ante el Juez de Vigilancia Penitenciaria, el cual, según el artículo 76.1 LOPG es el encargado de “… salvaguardar los derechos de los internos y corregir los abusos y desviaciones que en el cumplimiento de los preceptos del régimen penitenciario puedan producirse…”, así como otros casos que le competen.

Estos casos son:

  1. Permisos y salidas.
  2. Quejas sobre temas referentes a: la organización del centro y su seguridad; sanidad; comunicaciones.
  3. Disconformidad con la clasificación inicial.
  4. Denegación de progresión en grado.
  5. Regresión en grado.
  6. Traslados.
  7. Denegación de la Libertad condicional.
  8. Beneficios penitenciarios.
  9. Salvaguarda de sus derechos fundamentales y libertades públicas.
  10. Trabajo y seguridad social.

En nuestro despacho establecemos tarifas específicas y planes individualizados, según la situación que se encuentre el penado o el interno. Ofreciendo posibilidades acorde a la dificultad de la obtención de beneficios penitenciarios, necesidad de visitas al centro y posibilidad de reducción de condena. No espere más y contacte con POZO ABOGADOS & ASOCIADOS.

ASESORAMIENTO Y ÁREAS DE ACTUACIÓN DE POZO ABOGADOS & ASOCIADOS EN CASO DE POSIBILIDAD DE SER CONDENADO A ENTRAR EN PRISIÓN

Cuando cabe la posibilidad de que nuestro cliente pueda ser condenado a una pena de prisión, buscamos todas aquellas posibilidades jurídicas con el fin de evitar el internamiento en la cárcel. Para ello ofrecemos nuestros servicios en cuanto a:

  • Cualquier tipo de asistencia jurídica ante la Administración Penitenciaria o Centros Penitenciarios.
  • Clasificación inicial en grado y su posterior revisión y progresión de grado
  • Seguimiento del expediente desde el inicio hasta el fin de la condena.
  • Tramitación de permisos de salida ordinarios y extraordinarios, así como salidas de fin de semana y salidas programadas.
  • Asistencias y visitas en prisión, así como régimen de visitas con familiares y allegados.
  • Traslados a otro centro Penitenciario.
  • Petición de la libertad provisional.
  • Solicitud de la libertad condicional.
  • Presentación de recursos penitenciarios, ante el órgano competente.

La ley es tela de araña, y en mi ignorancia lo explico, no la tema el hombre rico, no la tema el que mande, pues la rompe el bicho grande y sólo enreda a los chicos.”

Martín Fierro

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